Parque Nacional da Peneda-Gerês

En el extremo norte de Portugal, entre el Alto Minho y Tras-os-Montes, Serra da Peneda, junto con Gerês es la única área protegida portuguesa clasificado como Parque Nacional.

Es un mundo aparte en que la actividad humana se integra de forma armoniosa en la naturaleza, preservando valores y tradiciones muy antiguos bien patentes en las aldeas comunitarias de Pitões das Júnias y Tourém.

En todos los tonos de verde, la vegetación exuberante que cubre las sierras incluye un bosque de acebo, único a nivel nacional, y especies endémicas como el lirio del Gerês, que alegra los campos con sus tonos de azul violeta. Los terrenos, muy montañosos, son atravesados por ríos y riberas que corren rápidamente y se precipitan en cascadas, encontrando la placidez en las albuferas de represas como la Caniçada, Vilarinho das Furnas o Portela do Homem. Los paisajes son deslumbrantes.

Observe con atención, pues tal vez consiga avistar un corzo (símbolo del Parque) o su predador, el lobo ibérico. Más comunes, son los garranzos, pequeños caballos salvajes que corren libremente por los montes. Probablemente, también va a encontrar bovinos de raza barrosa y los perros de Castro Laboreiro, de por la oscuridad, guardando los rebaños que al ritmo de las estaciones se desplazan entre las blandas y la hibernación.

Pero si pretende gastar energías no le faltará oportunidades, ya que va a encontrar condiciones para la práctica de actividades como el canyoning o el piragüismo. Si desea simplemente pasear, siga el trazado sinuoso y bien conservado de la geira romana y admire los marcos miliarios que tienen casi dos mil años o escoja otros recorridos en los que podrá admirar antas y dólmenes, castillos medievales o monasterios y santuarios, perfectamente integrados en el paisaje.

Fuente: Visit Portugal.